REHABILITACIÓN DEL CONVENTO DE SANTA CLARA.

El convento de Santa Clara es un edificio construido en 1733, catalogado como Bien Cultural de Interés Local en el Catálogo e Inventario de los elementos de interés histórico, artístico y arquitectónico de la ciudad de Lerida. La intervención contempla la construcción de un nuevo edificio, adosado al antiguo convento, de ocho viviendas de protección pública y un local destinado a los Castellers de Lleida situado en la calle Nou esquina Calle Lluís Besa, así como la rehabilitación interior del convento que albergará diversos usos culturales vinculados a entidades cívicas de la ciudad y un centro de día para las personas mayores.

La recuperación de este lugar histórico es clave par el emplazamiento del casco antiguo de Lerida ademas de formar parte del marco de recuperación de barrios del casco antiguo del municipio, es una actuación muy importante que se complementa con otras actuaciones que se llevan a cabo en diferentes barrios de la ciudad.

Esta mejora contempla la rehabilitación de fachadas, forjados, cubiertas y teja del antiguo convento.

Neorustica S.L, es la empresa especializada en construcciones en madera destinada en  la realización de los nuevos forjados y estructura de cubierta. La solución adoptada, en los forjados,  por parte del los arquitectos responsables de la rehabilitación del antiguo convento, esta basada en respetar la situación de la estructura original de madera  y conseguir de esta manera no sobrecargar las fachadas ya que la construcción de las mismas está realizada con el sistema de tapia en su mayoría.
El material estructural utilizado es en su totalidad madera laminada GL-24h, de procedencia alemana. Las dimensiones de las correas aseguran una estabilidad estructural la cual no sería posible sin su calidad tanto técnica como de fabricación. Toda la madera incluye un tratamiento para clase de riesgo 2, realizado a origen, lo cual indica que la madera no estará expuesta a condiciones de humedad continua, sino variable, siendo tratados todos los cortes o mecanizaciones que se hayan de realizar a posteriori en obra, asegurándonos de una protección completa de todos los elementos estructurales. 
El cerramiento o acabado sobre las correas se realiza con tarima machiembrada de abeto blanco de 2cm  de grosor aproximadamente, clavada con pistola neumática, para evitar posibles movimientos y los inconvenientes, tales como ruidos que ello conlleva.
                                                                                
  En el edificio nuevo, anexo al antiguo convento, la realización de los nuevos forjados se ha optado por una solución estructural que combina diferentes materiales, tales como el acero y la madera. El acero se ha utilizado  para soportar las mayores cargas y luces dejando la madera para completar la estructura soportando menores cargas y reduciendo de esta manera el exceso de canto que se habría derivado de realizar el cálculo estructural integro en madera. 
La ejecución de la obra se realiza a un ritmo adecuado y la coordinación de los diferentes industriales se lleva a cabo de forma ordenada gracias a la amplia experiencia de la empresa constructora Arids Romà, adjudicataria de la rehabilitación. 
Os seguiremos informando de los avances de la misma según se vallan aconteciendo.







Publicado por Neorustica a jueves 16 de mayo, 2013.